Avances en la Vacuna VIH/Sida

Jul 31, 2020 Areas de trabajo.
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Una vacuna eficaz contra el VIH-1 se considera la mejor manera de detener la actual epidemia de VIH-1. Sin embargo, a pesar de los importantes esfuerzos realizados para desarrollar una vacuna segura y eficaz, el ensayo RV144, de protección modesta, sigue siendo el único ensayo de eficacia que proporciona cierto nivel de protección contra la adquisición del VIH-1. 

Palabras clave: Avances, Vacuna, VIH, Epidemia, RV144, eficacia

La historia del desarrollo de la vacuna contra el VIH

El retrovirus lentiviral, del virus de la inmunodeficiencia humana tipo 1 (VIH-1), es el agente etiológico de la epidemia mundial del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Desde que se identificó por primera vez la epidemia  a principios del decenio de 1980, se han infectado aproximadamente 70 millones de personas, lo que ha provocado 35 millones de muertes. 

La introducción de la terapia antirretroviral de combinación (TAR) ha alterado drásticamente el panorama de la epidemia y ha sido la solución en la disminución del 48% de las muertes relacionadas con el SIDA entre 2005 y 2016. 

A pesar de este notable logro, se estima que hay unos 40 millones de personas que viven actualmente con el VIH y que aproximadamente entre 800.000 y 1,2 millones de personas han muerto por causas relacionadas con el SIDA, recientemente. 

Debido al análisis filogenético comparativo, se cree que los orígenes de la epidemia de VIH son los eventos de transmisión zoonótica que ocurren entre cepas selectas del virus de inmunodeficiencia de los chimpancés salvajes (SIV), que se cruzan con las poblaciones humanas. 

Actualmente se entiende que esta zoonosis podría haber ocurrido hasta en 4 ocasiones independientes, dando lugar a las cuatro clasificaciones del VIH, los grupos N, O, P, y el grupo de la pandemia M. 

Las tecnologías novedosas que se están aplicando a la vacunología del VIH

Desde que se identificó formalmente al VIH como la causa del SIDA, se han realizado esfuerzos continuos en materia de vacunas contra la enfermedad. En 1984, la Secretaría de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, anunció que las vacunas eran investigadas y preparadas para las pruebas preliminares para en 1986. Sin embargo, este optimismo inicial fue criticado por muchos eminentes investigadores porque no era coherente con los conocimientos existentes sobre la fisiopatología y el mecanismo del propio virus.

Las tecnologías de ADN recombinante facilitaron en gran medida el desarrollo de muchos productos virales que más tarde se incorporaron a los vectores de vacunas eficaces.

A lo largo de los años, varios enfoques científicos han ganado popularidad e incluyen la inducción de anticuerpos neutralizantes a finales del decenio de 1980, la inducción de la célula T CD8 a principios del decenio de 1990 y los enfoques combinados en la actualidad. 

Los rápidos avances en la fisiopatología y los mecanismos moleculares del VIH permitieron descubrir muchos componentes estructurales y proteínas, que fueron sintetizados  artificialmente mediante la tecnología del ADN recombinante.

Por ello, la culminación fue la clonación y secuenciación del genoma del VIH, lo que llevó a los científicos a creer que se podía  desarrollar una vacuna eficaz en el futuro.

El mecanismo exacto de inmunidad contra el VIH es un rompecabezas y sigue sin resolverse. Actualmente 3 paradigmas científicos han atraído a los investigadores e incluyen la inducción de anticuerpos neutralizantes, la inducción de inmunidad mediada por células CD8 T, y enfoques combinados.

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Diseño de inmunógenos, así como los estudios 

Estudios se están llevando a cabo para avanzar en la comprensión de los correlatos inmunológicos de protección inducidos por la vacuna. Igualmente, los científicos han formulado la hipótesis de que la estimulación de secuencias correctas de hipermutaciones somáticas podría inducir anticuerpos neutralizantes ampliamente reactivos (bnAbs) capaces de neutralizar y eliminar eficazmente el virus. 

Los estudios han demostrado que una serie de factores del huésped y del virus afectan a estos procesos. Del mismo modo, la obtención de respuestas inmunitarias específicas de las células T CD8 mediante vacunas de ADN encierra promesas futuras. 

Por ello, los científicos sugieren que,  los estudios futuros deberían centrarse en la lucha continua entre las respuestas inmunitarias del huésped y los factores virales siempre evasivos para lograr vacunas eficaces.

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